Mayte F. Lurbe

Empecé a emprender en noviembre de 2013, cuando mi tercer hijo tenía solo 4 meses y mis hijas 4 y 6 años.

 

En ese momento ya estaba harta de pasar largas jornadas en horario partido lejos de mis hijas. Tenía muy claro que no quería seguir viviendo igual, y que no quería repetir con mi pequeño una forma de trabajar que me obligaba a estar ausente de la vida de mis hijos.

 

Así que tomé una decisión: buscar una manera de construir una vida profesional que me permitiera estar más presente, tener más autonomía y dejar de depender de un modelo laboral que no encajaba conmigo ni con mi maternidad.

 

Empecé a investigar qué podía hacer.
No venía del mundo digital.
De hecho, de tecnología sabía lo justo: usar el correo electrónico, navegar por internet y manejar Facebook. Y, siendo sincera, la parte técnica no me gustaba nada.

 

Pero cuando entendí que aprender esas herramientas podía acercarme a la vida que quería construir, seguí adelante.

 

A base de tutoriales, de leer, de probar, de equivocarme mil veces y de volver a empezar, fui desarrollando habilidades que jamás imaginé que acabarían formando parte de mi trabajo. Poco a poco dejé de ver la tecnología como un obstáculo y empecé a verla como una herramienta para crear una nueva etapa profesional.

 

Durante un tiempo intenté avanzar sola, como hacen muchas mujeres al principio. Pero mi crecimiento cambió de verdad cuando decidí formarme y dejarme acompañar. Ahí empecé a construir con más claridad, más estructura y más dirección.

 

Desde entonces me he seguido formando de manera constante y he aprendido a crear y gestionar todo ese trabajo que muchas veces no se ve, pero que sostiene un negocio online de verdad: páginas web, páginas de ventas, landings, automatizaciones, diseño, estructura, soporte técnico y organización.

 

Y precisamente esa parte —la que sostiene, ordena y hace posible que todo funcione— es la que más me gusta.

 

Porque ahí fue donde encontré no solo algo que se me daba bien, sino una profesión digital real con la que podía construir una salida profesional propia.

 

Hoy estoy aquí para acompañar a madres que ya no quieren seguir sosteniendo trabajos incompatibles con la vida que desean vivir. Mujeres que necesitan una salida real, no una promesa vacía. Mujeres que quieren aprender una profesión digital —la Asistencia Virtual— para empezar a construir, paso a paso, una nueva base profesional.

 

No estoy aquí para hacerte perder el tiempo.
Estoy aquí para enseñarte una profesión, compartir contigo el camino que yo misma recorrí y ayudarte a que tu transición sea más clara, más estratégica y menos solitaria que la mía.

Escuela Mama Emprendedora
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.